Hoy en día, las empresas familiares en el Perú afrontan el desafío monumental no solo de mantenerse competitivas en entornos económicos inestables, sino también de asegurar un recambio generacional sin fricciones. La profesionalización de sus estructuras es imperativa de cara al escenario del 2026.
La importancia del Protocolo Familiar
El Protocolo Familiar ya dejó de ser visto como un mero documento declarativo y de buenas intenciones. Se configura hoy como un estatuto vinculante que previene conflictos de gobernabilidad entre ramas familiares, limitando o regulando la participación de familiares políticos y definiendo políticas de remuneración y dividendos.
Observamos que la falta de protocolos accionables provoca hasta el 65% de los conflictos a nivel de Directorio en las empresas de tercera generación. Estructurar este documento es clave para la sostenibilidad y sucesión empresarial.
"El mayor enemigo de la continuidad en una empresa familiar no es la competencia ni la recesión, sino el conflicto intrafamiliar derivado de la falta de reglas claras desde el inicio."
La figura del Directorio Independiente
- Toma de decisiones objetiva: Minimiza sesgos emocionales e inyecta innovación técnica a la estrategia de la compañía.
- Confianza de los Inversores: Mejora de manera drástica la calificación de riesgo en el sector financiero.
- Protección de minorías: Asegura derechos equitativos para los miembros de la familia que no ocupan cargos gerenciales.
El paso a seguir
Nuestra sugerencia primordial desde Ope Legis consiste en establecer un plan de adecuación societaria. Los lineamientos deben incluir desde el pacto de accionistas hasta un código de buen gobierno corporativo auditado anualmente.
Si su grupo familiar necesita iniciar el proceso de estructuración de Protocolos Familiares o renovar su marco de Buen Gobierno Corporativo, nuestro equipo Corporativo se encuentra a su disposición.